viernes, 26 de octubre de 2007

LOS INCONDICIONALES

Los incondicionales son aquellas personas que están ahí pase lo que pase, a tu lado, siempre al pie del cañón preparados para "la guerra", o con la caja de pañuelos cuando te tienen que consolar.
Nos dan sus sabios consejos, los cuales en más de una ocasión somos nosotros mismos quienes se los pedimos. Nos devuelven al camino cuando nos perdemos, nos llevan de la mano hasta que nos sentimos seguros. Y después antes de soltarte te sonríen y te dicen "Ve" y tú con toda la seguridad puesta en ti mismo caminas solo por esta vida. Solo, pero rodeado de los incondicionales, sólo hay que echar un vistazo a los lados para verlos, nunca te dejaran sólo, en ningún momento, ni siquiera cuando no puedas verlos.
Son los pilares de nuestra vida, sin ellos sientes que cojeas, que no terminas de ir seguro. Entre todos esos pilares que nos sustentan hay algunos que son infinitos en el tiempo, que estaran ahí toda la vida Y otros, que irán cambiando conformes nos hagamos mayores, otros vendrán y se irán de forma intermitente, y otros vendrán para quedarse ya hasta el final.
Todos sabemos que los pilares infinitos e indefinidos en el tiempo los constituyen nuestra familia, pero ahí, a ese círculo central debemos añadir, a los AMIGOS, a los buenos amigos. Los amiguetes también son importantes pero esos son algo más inestables, pero quizá alguno de ellos se fortalezca con el tiempo.

Yo no puedo tener ninguna queja. Cuento con unos buenos pilares sólidos, y aunque en algunos momentos me flojee un pilar periférico y crea cojear, ahí están los más sólidos para sostenerme e impedirme caer.

A eso pilares sólidos, infinitos, van dedicadas estas palabras. Gracias por mantenerme en pie, y por ayudarme a avanzar.

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